27.5.12

Capítulo 49: “Adioses- Plegarias atendidas-Las flores del romance-El fin del viaje-Las puertas de cuerno-Cosas no deseadas-Vidas breves.”, de la saga “Vidas Breves” (Gaiman y Jill Thompson)


De qué va:
Padre e hijo
Habiendo cumplido Orfeo su parte de lo acordado, toca a Sueño cumplir la suya (imagen). El destino ha quedado así trazado, como augura Deseo no sin miedo. Vuelve cada Eterno a su reino, y Sandman lo hace evidentemente cambiado por el periplo que le llevó al reencuentro con su hermano. Parece que incluso habiendo abdicado de sus funciones, e incluso tratándose de hermanos, tocar a Destrucción tiene consecuencias, buenas y malas. Algunas ya las observamos en el cambio de actitud de Sandman con sus sirvientes. Otras son presagios de un futuro más o menos cercano.
Está claro: el final del arco “Vidas Breves” ha cerrado muchos argumentos dispersados durante 49 meses de work-in progress, sí, pero también es el trampolín sobre el que se propulsa la serie, hasta su final.

Algunas cosas:
-Merwin porta una buena cantidad de libros y todos pertenecen al género de la criptogeografía (describir lugares imaginarios). Y todos, como es habitual en Gaiman, salen de alguna parte: libros, series de televisión, o, las más curiosas, “Nourmaria con 7 libras al día” parodia una guía de viajes famosa, y “Mapa del metro de Los Ángeles” debe ser un libro ligerito, ya que esa ciudad carece de servicio de tren suburbano.
-No hay que ser ningún lince para darse cuenta de la aparición estelar de El Gato con Botas, ¿no?
-Orfeo comenta sobre su madre, que por supuesto, lo recordamos, es Calliope (el evento del que hablan padre e hijo lo vimos en el capítulo 18).
-La viñeta con el ank (amuleto explicado a raíz del capítulo 08) es la elipsis y la metáfora del asesinato, pero evidentemente nos explica que no es un fin, sino un tránsito. Recordando que Muerte ha comentado a Bernie Cápax haber vivido como todos, “una vida entera” (capítulo 43), podemos pensar que en el fondo los Eternos son conscientes de la poca importancia de distinguir entre vida y muerte… Desespero lo entiende a su manera, argumentando que realmente murió Orfeo el día de su boda, relatado en el anual, claro.
-Evidentemente la conversación de Deseo y Desespero es de vital importancia. Deseo ha urdido planes enteros para que Morfeo derrame sangre de la familia (Casa de Muñecas, capítulo 10 y en adelante) y ahora ha ocurrido. También sabemos qué entraña eso, basta releer el capítulo 31 para recordarlo.
-La última frase escrita en este ciclo es “va a hacer un día precioso”. Se repite, pues es la que cerraba la primera escena del primer nº de la saga (capítulo 41) a modo de cuidado ciclo cerrado. Ciertamente “Vidas Breves” cierra muchos ciclos, y prepara para el último gran arco de la obra completa que es The Sandman.


Opinando
El final de la saga (casi de cada saga, podremos decir) tiene ese gusto por el cuidadoso empaquetado final, dejando los asuntos narrados bien atados (se recuperan a secundarios del ciclo para que sepamos cómo les ha afectado, advertimos cómo influye todo lo ocurrido en los Eternos…) y esparciendo nuevas tramas para el futuro. En este sentido Gaiman gustará o no, se lo verá deux ex machina o tramposo y trilero. Pero sea ladrón o dios, es muy bueno en lo que pretende.
Lirismo, momentos de intensidad emocional (si estás en la obra, ver el llanto y el desconsuelo de Morfeo aquí, 49 capítulos conociendo a una estatua marmórea, es tremendamente efectivo) y otra vez, en esta nueva relectura, una poderosa sensación: Gaiman tiene más de trovador que de autor. De cuentista, de narrador antes que de guionista de cómics. Le gusta contar historias. Disfruta diseñando laberintos argumentales con módulos inspirados (¿robados?) de diversas tradiciones. Y es consciente ya de estar llegando a las almenas de su enorme castillo de palabras, historias y personajes.
Acaba de tirar la primera ficha del laberinto de dominó, y el tono de “Vidas Breves” no engaña.
Ah, y nos despedimos de Jill Thompson, de la que ya hemos dicho todo lo que queríamos decir en pasados capítulos.

14.3.12

Capítulo 48: “El final del viaje- Un cerebro, un corazón y un viaje en globo-Cena-Algo nuevo-La ilusión de lo permanente-Una espiral de estrellas brillantes-Ecos de oscuridad-Arriba, fuera.”, de la saga “Vidas Breves” (Gaiman y Jill Thompson)

De qué va:

Por fin los hermanos Sueño, Delirio y Destrucción (en la imagen) se han encontrado y hablan. Lejos de tópicos, asistimos exactamente a eso, una charla tranquila y afectuosa entre hermanos. No desvelaremos el resultado de dicha conversación, por si algún lector de este blog no ha leido la obra aún. Sí, no obstante, recordaremos la última página del capítulo: el Oráculo ha cumplido desvelando el paradero del Eterno, y a cambio Sueño, padre de Orfeo, debe cumplir su parte de un trato que ahora se desvela. ¿Habrá sangre de Eterno derramada?. Lo que pase, sucederá en el próximo episodio, cierre de estas “Vidas Breves”.

 Algunas cosas:

 -“Un cerebro, un corazón y un viaje en globo” se refiere a la historia del mago de Oz y establece paraleleismos: un cerbro para el espantapájaros/Delirio, un corazón para Sueño/el león, un viaje en globo para Destrucción/Dorothy. ‘Del’ recibe un cerebro en cierto modo al final de esta conversación, en forma de nuevo compañero. Sueño, un corazón (hay transformación en Morfeo, basta obserbar cómo vuelve a su reino, cálido y agradecido para con sus sirvientes) y el viaje en globo… bueno, lean el capítulo.
-“Supongo que os preguntaréis porqué os he convocado aquí esta noche” es una humorada que evoca el estilo de las novelas policíacas, de crímenes a lo “quién lo hizo”.
-Destrucción recuerda a Desesperación, cuando ella “ocupó el puesto de Desesperación”. Esto (en boca de la personificación de la destrucción) nos viene a decir que los Eternos no lo son tanto, como Morfeo desvela (“es la única vez que hemos asistido a la destrucción de uno de lo sEternos y que otro aspecto de uno de nosotros asume el cargo”…nada es tan eterno, todo es proclive a la destrucción y al cambio. No es un dato sin importancia, en el devenir y conclusión de esta serie.
-Destrucción posiblemente ayudó a construir la catedral, inconclusa, de San Juan Divino en Nueva York.
-Destrucción pintó aceras en Londres… no es el primer guiño a Mary Poppins en la serie (ver capítulo 8… hace mucho, sí).
-La caverna española que pintó Destrucción podría ser Zubialde, que se demostró en los noventa que era una falsa cueva rupestre.
-Muerte y Destrucción charlan en las “cataratas enjoyadas”. De Krypton, planeta natal de Superman. Su vestuario recuerda también el típico de los viejos tebeos de la golden age.
-En la página 15 delirio forma una imagen de Cerebus, mítico personaje del cómic independiente nacido en 1977 y que, como Sandman, pretendía ser un aserie mensual planificada para un final concreto (en su nº 300, como finalmente sucedió).

 Opinando: 

 Inteligente anticlímax para el encuentro definitivo de los Eternos con su hermano huido (recordemos que el dato lo sabemos desde el número 10 por una velada conversación de Deseo y Desespero; esto, entendida la serie como un relato serial y mensual, sitúa el conocimiento de este hecho hace…¡más de tres años años!). Que todo fluya plácidamente es poco tópico en el curso general del comic comercial norteamericano, pero se revela lo más lógico y acertado. Pasaje quizás demasiado alargado (20 páginas y pico son muchas para esta cenita-con-frases), explicativo en exceso, pero eso sí, excelentemente ilustrado por una Jil Thmpson muntante, elegante siempre y hasta pictórica (en otro golpe de efecto innecesario, sin embargo). Lo mejor, la capacidad de Gaiman para aprovechar el formato mensual: poría pensarse que apenas resta un epílogo, pero la última viñeta indica todo lo contrario… el drama no estaba en la isla de Destrucción, sino en la vecina morada de Orfeo, de cuya historia y desgracia sabemos desde el capítulo anual y también el número 29).

24.2.12

Capítulo 47: “La cocina considerada como una de las Bellas Artes-“Mi sobre ya no sirve para nada”-Donde convergen todos los laberintos-La otra cara de la moneda-La vida como una copa de vino amargo-Se cuentan cerezas, y se hace un trato-Un improbable crecimiento”, de la saga “Vidas Breves” (Gaiman y Jill Thompson)


De qué va:

La lista de Delirio ya es inútil. Para encontrar a Destrucción y reanudar su búsqueda con mejor pié, Sueño sabe qué deben hacer, y lo hacen. Acudir a Destino (imagen), quien les pondrá en la pista de la verdadera y única manera de encontrar a su común hermano (aunque aconseja abandonar ese capricho). Un encuentro indeseado dará la respuesta, tras un pacto menos querido aún, y así, por fin, Delirio y Sueño se reencuentran con su hermano Destrucción.

Algunas cosas:
-Fijaos en el sobre de delirio, lo porta poco antes de irse a buscar laberintos… la dirección es “Santa Claus, El polo Norte”.
-El modo de desplazarse entre dimensiones hasta el jardín de destino recuerda, parece ser, al empleado por Robert Zelazny en su novela “Las crónicas de Ámbar”.
-En el jardín de Destino solo el propio Destino camina por donde le place: ni Sueño ni Delirio abandonan el sendero… salvo cuando Delirio levita, momento en que se alza incluso sobre Destino para reprenderle en un momento de concentrada serenidad. Momento reflejado por un bocadillo de texto cuyo núcleo, por 1ª vez, es de color blanco. Y los ojos de la Eterna son del mismo color también, evidente (suelen ser dispares).
-Las premoniciones y consejos de Destino a Sueño vuelven a recordarnos cómo inició la saga, envuelto Sandman en penas de desamor... seguimos sin saber a ciencia cierta quién es ella, aunque algo hay que señalar: su hermano mayor le advierte de que sólo la volverá a ver una vez, dentro de mucho, y que el encuentro no satisfará a ninguno de ambos... ¿descubriremos en el futuro y mastodóntico arco argumental "Las Benévolas" (capítulos 57 a 69) la identidad de la señora de los desvelos de Morfeo?
-Se cita la costumbre de Muerte de tomar forma mortal un día cada cien años. Ya se ha dicho antes, en el capítulo 13 y se insinúa en el 21, e inspira, por cierto, el argumento de la miniserie “Muerte, el alto coste de la vida” (de Gaiman y Bacchallo).
-Ante el Oráculo, Delirio le pregunta a Sandman por la naturaleza del mismo: “¿es muy viejo?” Por supuesto, para un Eterno solo hay una respuesta: No. La del oráculo es otra Vida Breve. No es ocioso este dato, como se apreciará con el devenir de los acontecimientos en esta misma saga.
-Delirio recita una rima que ya usó John Le Carré en “Calderero, sastre, soldado y espía”. Lo hace, sí, ante la tumba de Johana Constantine, ver capítulo 41 y por supuesto, para conocer a la señora Constantine, recordar el 29.
-Las dolmades es un plato griego. Apostamos, dada la ineptitud de Destrucción para todo acto creativo, que no le han salido demasiado bien…

Opinando
Sin duda el impulso del capítulo anterior no ha sido en vano. Aquí nos volvemos a ubicar en los mejores modos de esta serie, los trucos y maneras que han dado fama a la creación de Gaiman: manejo del tempo lento (que no moroso), magníficos diálogos (hay perlas, como esa en que a la pregunta de Destrucción “y tú, hermano, también pareces diferente, quizá tú también hayas cambiado”. Sueño responde lacónico “No es probable”) y convergencia de varios personales (en este caso, Destino, Sueño, Delirio, recuerdos de reuniones familiares, y finalmente, claro, Destrucción… mucho gusta al seguidor de The Sandman este tipo de coincidencias familiares en las páginas de la obra, ¿miel para la boca del asno?...ande yo caliente)
Y un fuera de campo y elipsis brillantes con el oráculo (invisible Orfeo… su aparición en el capítulo 41, abriendo la saga, no fue casual… él era la llave, lasolución… y él desencadenará el futuro) muestran la sensibilidad de la que a veces sabe hacer gala Gaiman.
Redondean el capítulo unas cuantas imágenes entre la amenaza, el presagio y el pasado (de la lectura del libro de Destino con el momento en que Sandman sería capturado en el capítulo primero, a una imagen extraña de Morfeo vestido de blanco, parando por supuesto, por el trato que Sueño ha realizado con Orfeo y ddel que nada sabemos pues nada se ha mostrado).
Y como siempre, el apartado gráfico cumple.

5.2.12

Capítulo 46: “Es molesto ser petrificado-los caminos divergentes-el problema con los mortales-¿sueños de encuentros o encuentros en sueños?-el problema con los dioses-Mervyn le arenga-‘¿Tienes algo con un final feliz?’-Tempus fragit”, de la saga “Vidas Breves” (Gaiman y Jill Thompson)


De qué va:
Basts: dioses menores
Sueño decide finalizar la búsqueda de Destrucción, para disgusto de su hermana Delirio. La pequeña de los Eternos se evade en su propio reino, pero Morfeo no regresa sin más al suyo, sino que desde El Sueño hace pesquisas. Primero visitará a la diosa egipcia Bast (imagen), quien en la saga “Estación de nieblas” había prometido, a cambio de la llave del Averno, revelar el paradero de Destrucción. Por otro lado, Sandman había pedido a Lucien información al respecto del hecho de que, a juzgar por lo acontecido, fuerzas poderosas estaban intentando impedir la búsqueda del Eterno desaparecido. En su conversación con el bibliotecario es advertido de extraños hechos en “la galería”, el lugar desde el que los Eternos se comunican unos con otros (lo hemos visto varias veces, desde el capítulo10). Allí descubre que Delirio se ha encerrado en su reino. Sueño llama a su hermana mayor Muerte y tras hablar con ella decide internarse en el reino de Delirio para disculparse y reconocer que, tras los últimos movimientos, ha decidido reanudar la búsqueda de Destrucción.

Algunas cosas:
-En el título: “ Tempus fragit” , el tiempo se desploma, variación del más conocido “tempus fugit”, el tiempo vuela
-El basilisco y la basilisca o cocatriz, del poema del eterno fugado, son animales mitológicos capaces de petrificar al ser humano bien con la mirada, bien al contacto. Destrucción, como ya podemos entender, sigue buscando canales creativos (cocinó, pintó, ahora se mete a poeta) evidentemente con poco éxito, dada su ‘naturaleza’. En esta imagen recurrente está claro que Gaiman nos describe perfectamente la condición de su persona y de sus actos. Señor de la devastación, no quiere ser él mismo, deja su cargo y hasta pretende obrar contra natura, “creando”. Pero evidentemente no puede crear, o lo hace pobremente. Con todo, el Eterno es feliz…
-Volvemos a ver a Bast, Bastet, que ya aparecía en el capítulo 24 en “Estación de Nieblas” diosa egipcia protectora del hogar y símbolo de la alegría vital. Se hace referencia también a Bubastis, (hoy Zagazig, en el delta del Nilo), lugar de culto de la diosa. En ella y en sus templos los arqueólogos han encontrado centenares de momias de gatos, animal evidentemente sacro en la ancestral cultura del Nilo.
-En presencia de Basts, Sueño (nuevamente, tal como ocurría en el capítulo 26) adquiere rasgos felinos.
- Si aparece Lucien con libros, estos libros tendrán autor (recordemos que gestiona el bibliotecario la biblioteca de todos los libros soñados y nunca escritos). Por supuesto (hablamos de Gaiman y a estas alturas de la saga lo adivinaremos) todos los autores que podemos leer en la pila de libros que aparecen en su escena son literatos reales.

Opinando
En este excelente capítulo Gaiman nos aleja del peligro que empezaba a asomar en “Vidas breves”, el de un esquema facilón y reiterativo (tengo una lista de personas, capítulo a capítulo las voy encontrando hasta un final apoteósico). En sus escasas 24 páginas sucede de todo y todo es puesto patas arriba para, finalmente, retornar a la historia… Sueño abandona, Delirio se aísla, y el mundo real, nuestro mundo que fue el marco de toda la historia, apenas aparece unas cuantas viñetas, trasladándose los hechos a los reinos eternos (al menos, a dos de ellos): argumento roto y escenario cambiado, todo parece indicar que la historia va a terminar brusca y absurdamente (o quizás, sensatamente, dados los acontecimientos previos). Lógicamente es en el reino de Delirio donde todo hace tabula rasa y los actores principales vuelven a la senda de la búsqueda de Destrucción… pero intuimos, pese al “final feliz” del capítulo, que nada será igual que hasta este momento. Sigue la búsqueda, preparémonos para su desenlace.
Y todo ello con esos guiños que, vamos, no pasa nada, admítelo, nos gustan tanto. A Bast y sus informaciones sobre Destrucción los recordamos de hace muchos meses, de los tiempos de Lucifer y sus venganzas. También de entonces recordamos a Nuala, y otro clásico es el dueto casi cómico Lucien-Meryn calabaza. Parece, en fin, que Gaiman nos “masajea”, nos lleva por secundarios y nos brinda reencuentros… calma chicha, augurio de tempestades.
Por su parte, Jill Thomson hace un capítulo delicioso, capta a cada personaje (una de sus mejores bazas como ilustradora) y narra con discreción y agradable oficio dejando las piruetas, con mucha lógica, para describir el alucinado reino de Delirio.

Por cierto, creo que nunca he hablado del coloreado infográfico de Daniel Vozzo, que me parece magnífico, sobre todo en esta saga, profundizando en la luminosa limpieza del dibujo de Thompson. Pues queda reflejado aquí.

25.11.11

Capítulo 45: “Lo que hacemos para que nos amen-sus manos no van a la luna-El profesor dee conducción-Tiffany mira I-Caballeros blancos y/o basura del pozo-¿Los dálmatas son flores?-Nancy muestra su erudicción-Wham bam gracias madam-Tiffany mira II”, de la saga “Vidas Breves” (Gaiman y Jill Thompson)


De qué va:
En el capítulo 43, recordamos, Delirio había confeccionado una lista de gente que conocía a Destrucción, lista que ha pautado la búsqueda por parte de la eterna y su hermano Sueño. Si volvemos a revisar dica lista (página12 del citado capítulo, última viñeta) vemos que todos han sido destruidos (el avogado) o se han escondido (el Alderman, Etaín de la 2ª mirada). Sólo una persona de Vida Breve falta por ser encontrada, y ya la hemos conocido en el capítulo 43: evidentemente la mujer que baila (imagen) es el foco en este capítulo, de la atención de Morfeo y Delirio.

Algunas cosas:
-“ Wham bam gracias madam” está sacado de la canción de David Bowie “Suffragette city”, a su vez nombre del club donde bailan las protagonistas de este capítulo. Si las sufragistas eran activistas femeninas, la expresión citada se refiere, popularmente, a una eyaculación precoz (sería no sé, con decir “pis pas ¡uau!, gracias señorita”).
-Más canciones: ‘Like a virgin’ de Madonna,  ‘"I Heard Through The Gravephine" popularizada por Smokey Robinson & the Miracles, por Gladys Knight y sobre todo por Marvin Gaye, cuya letra es citada en la página 14. La “hermana de la medianoche” (página 21) cita un tema de Iggi Pop (‘Sister midnight’).  ‘Under preassure’ de Queen y Bowie de nuevo, en la página 15 también, un tema sobre la homosexualidad y la represión social.
-Deseo cita el Libro de Job: “Solo yo escapé para contároslo”  era el colofón en los informes de los emisarios que comunicaban al snato la pérdida de sus hijos y bienes por la acción de Satán (en su intento de “picar” al santo para renegar de Dios, hy que ser malo...).
- El cuervo Matthew ”sabe qué se siente” respecto a verse rodeado de bichos porque, como ya explicamos en su momento, antes que cuervo en el sueño, fue un personaje bien conocido en la “saga de la Cosa del Pantano” de Alan Moore, cómic por cierto muy recomendable.

Opinando
Se mantiene la lentitud en el ritmo de la narración, el goteo, pero nunca se cae en lo vacío de contenido. En esta historia se desencadena la figura, ya aparecida en el capítulo anterior e insinuada en otros previos, de La Dama que Baila, una diosa escondida entre los hombres.
Los acontecimientos, aparentemente aislables (o prescindibles, en cierto grado) dentro de la trama, siguen insistiendo en la idea: buscar a destrucción es sembrar la destrucción, y nada bueno puede salir de tales acciones. El tono de presagio ominoso añade tensión, igual que articular la historia con cierto compás, lento, agobiante. Llevamos cinco capítulos de estas vidas breves y aún quedan cuatro por delante, y la trama consiste en un trenzado de recuerdos, personajes y sucesos siniestros, mortales,que tensan el nudo.

18.9.11

Capítulo 44: “El otro lado del cielo- Un oso y su sombra- secretos difuntos- “centelleo es una palabra bonita y veronés”- Tres llaves- Tratado de óptica- ¿El peligro de fumar en la cama?”, de la saga “Vidas Breves” (Gaiman y Jill Thompson)

 De qué va:
Los poderosos se esconden, en "Vidas Breves"
Igual que en el capítulo anterior, seguimos conociendo a hombres nada comunes: Alderman obra magia para esconderse de posibles peligros (imagen), Etaín de la Segunda Mirada tampoco es fácil de encontrar (se escapó en el capítulo previo), pero la Bailarina sí que es localizada por Delirio. La búsqueda de Destrucción se revela ya como una misión nada inocua, fuente de peligros y desgracias en medio de viajes y recuerdos.

Algunas cosas:
-En verano no es común contemplar una aurora boreal ártica. Gaiman no inventa que el hecho sea insólito para el estío.
-El oso advierte a la sombra que será Leib-Olmai. Dicho nombre se refiere, en la mitología Sami (pueblos indígenas del ártico), a la encarnación de un espíritu propiciatorio  de la caza que se manifiesta bajo la forma de un oso.
-Los kruggerrand son monedas de oro acuñada en 1967 y fue la primera en contener exactamente una onza de oro fino. E codiciadísima por los coleccionistas, y evidentemente que el hijo de Bernard Capax se asombre de que su difunto padre las poseyese en abundancia es normal.
-La Universidad Invisible fue fundada a principios del siglo XVII, de naturaleza científica, y germen de la Royal Society. También utilizó este concepto el guionista Grant Morrison en su serie “Los Invisibles”. El doctor “invisible” canturrea “Levender Blue”
- Y también es histórico atribuir a Isaac Newton investigaciones sobre la luz y la óptica.
- Al margen de anotar las citas y cultismos ya marca de la casa, Gaiman continúa su arco sin poco que añadir, salvo ese evidente guiño a sus lectores habituales calzando al Corintio y haciéndole protagonizar un sórdido gag (algo que en “LA casa de muñecas” jamás pensaríamos que la pesadilla come ojos podría interpretar, la verdad).

Opinando
El avance es lento, quizá se trata de un signo de los tiempos: estamos en pleno 1992, años de “descompresión” en los comic-books, donde empieza a ser habitual contar poco en sus 24 páginas. es una tónica que irá a más en los noventa y la siguiente década, en que los comic-books se crean pensados no en el entretenimiento mes a mes sino en un arecopilación posterior en tomo. Pero no desvariemos: Gaiman y Thompson cuentan, y no poco: se percibe ya desde la primera escena, el pasaje Boreal, una oscuridad turbia, un aura de presagio oscuro, de que las cosas no van a ser tan sencillas como pillar un coche “porque yo lo valgo” y lanzarse a la carretera. Que en fin, si buscas a Destrucción, vas a tener destrucción. El final no nos deja la más mínima duda al respecto.
El tono, pues, estudiado y mutante capítulo a capítulo, va ganando oscuridad, y la búsqueda sigue orquestada con magisterio, presentando personajes a cuentagotas, creando una red cada vez más tupida y con aroma a tragedia. O no, eso nos lo dirá el avance de la trama, claro, pero es obvio que Gaiman maneja el tono a su antojo y nos conduce con inteligencia al 'estado lector' que a él le interesa.
Por otro lado, es famosa la querencia del guionista por los excesos literarios, con párrafos narrativos cada vez más densos. Es evidente que así ocurre en este capítulo al menos un par de veces, pero reconozco que, personalmente, no me molesta en absoluto el modo en que el escritor elige cuándo y porqué quiere ser más "literario".
Además, aquí los amaneramientos (que ya hemos analizado en el capítulo previo) son mucho menores, así que miel sobre hojuelas.

21.7.11

Capítulo 43: “Los que recuerdan la Atlántida- de mamuts y paredes que caen- ¿quién controla el transporte?- aburrida, hace ranitas- truth or consecuences y otros lugsres- voces ancestrales y proféticas- los perros del arte- ‘cuando sueño, a veces recuerdo cómo volar’ ”, de la saga “Vidas Breves” (Gaiman y Jill Thompson

De qué va:
Entre nosotros, hombres de vidas muy largas
Delirio y Sueño comienzan su búsqueda de Destrucción por el mundo de la vigilia. Un mundo, descubrimos ahora, poblado por criaturas milenarias y antiguos dioses de ancestrales mitologías que ahora se esconden entre los mortales.

Algunas cosas:
-“ truth or consecuences” se refiere al juego de las verdades, y al tiempo es el nombre de una población mejicana.
-Los perros del arte es una deformación de “los perros de la guerra” que Marco Antonio citaba en “Julio César”, de Shakespeare (sí, él de nuevo).
-La joven pelirroja, Etain de la segunda mirada, toma este nombre de una criatura de la mitología irlandesa, y su físico, de la propia Jill Thompson. La ‘segunda mirada’ es la propiedad de ver el futuro, algo que parece poner en práctica en la propia escena.
-La niña del avión responde a la iconografía de la Alicia de Lewis Carroll.
- Y sí, tras haberlo conocido en el anual La Canción de Orfeo, aquí tenemos por primera vez y en el presente al eterno Destrucción, el desertor, viviendo feliz una vida de creación artística.

Opinando
Seguimos un camino lento pero definido, el que Gaiman ha trazado para esta larga saga. Aparecen nuevos caracteres, incluso parece que el escritor se saca de la manga algo que no me explico que tarde cuarenta meses en aparecer en la serie: ¿tan neutra ha sido la existencia de criaturas inmortales, personas que escondidas entre los comunes hombres llevan viviendo miles de años, algunos como dioses de la mitología? Bueno, nadie perfila cuatro años de narración desde el minuto cero y estas pequeñas incongruencias (para mí, sin demasiada importancia, no seamos freaks) lo demuestran. Por otro lado resultan figuras interesantes que continúan macerando el universo fantástico de Sandman, entre el mundo real y una para-realidad de dioses y monstruos, milagros andantes y faeries olvidadas.
Jill Thompson realiza un trabajo sumamente agradable, clásico. Es dueña de un dibujo expresivo y ligeramente espontáneo (esto potenciado por las tintas de Vince Locke) y plantea páginas funcionales y claras. es una crítica que hago extensible a toda su intervención en la serie, claro.
Y Gaiman… bien, el nº 43 es un buen punto para empezar a ser críticos también. Empezando por reconocer, de nuevo, su control argumental sobre una criatura difícil, esta saga, una narración densa, coral, de tensión creciente como se verá en sucesivas entregas. O que es dueño de una pluma efectista pero adecuada, lírica y, de momento, no demasiado saturante. O su pericia al orquestar los demenciales diálogos de Delirio, cómo articula todo el capítulo a través de preguntas imposibles a las que sólo la última de ellas, cerrando el capítulo, obtiene una respuesta cargada de significado, premonitorio y oscuro: sí, Del, una palabra 'que defina las cosas que no son siempre iguales' es… "cambio", por supuesto.
Pero es verdad también que aquí vemos algún ejemplo de ese sabor meloso, ese gustarse demasiado del inglés, como el simplemente estúpido e innecesario diálogo de una Nadie en un avión (la ninguneo porque carece de peso en la historia, porque de hecho la interrumpe como un fueguito artificial, que sale de la nada, nada trae y vuelve a la nada tras su estelar 'minuto de fama' en el que no aporta nada). Gaiman quiere definir a esta madre que sale de ninguna parte y desaparece rápidamente del contexto de la obra, del capítulo incluso, y quiere demostrar que puede hacerlo en tres brochazos y monta un monólogo tópico, idiota e innecesario en una secuencia olvidable, torpe, de busto parlante mirando a cámara (la conversación Morfeo/la hija, sí que puede proceder, define al señor del Sueño, su capacidad de tocar a los mortales, su trascendencia profunda). Pero aunque el diálogo nos pareciese brillante, que no, la planificación es torpe. Vale, son cuatro viñetas, pero, ¿para…? 
Monólogos por la cara
Estos trucos del almendruco, tan Gaiman (y que con los años y el alejarse del cómic usará más y más en piloto automático en sus acercamientos a la historieta), no aportan nada, son torpes, molestan. Pero a él, se nota, le encantan.
En todo caso, no enturbian demasiado (o todavía) un montante global de complejo desarrollo y que va caminando firme. Quedan seis capítulos aún para redondear esta saga.